LA PIEZA DEL TRIMESTRE
 
Candiles islámicos
 
FICHA TÉCNICA
Tipo: Candiles
Dimensiones: 16 x 7 x 7 cm.
Material: Cerámica
Cronología: Medieval (s. XI)
Procedencia: Cerro del Castillo
Término: Monturque
Año Ingreso: 1997
Nº Inventario: IG 0222 / IG 0223
Estado: Bueno / Restaurado
Localización: Vitrina 6
 

El término candil procede del mozárabe Qindil, que a su vez deriva del latín Candela. Se trata, pues, de un utensilio para alumbrar que, en este caso en concreto, hace alusión a lamparillas manuales de aceite. Estos elementos están fabricados a torno y normalmente elaborados en cerámica común, sin ningún tipo de tratamiento en su superficie, aunque existen casos pertenecientes a producciones de cerámica vidriada y cuerda seca. La mayor parte utilizan pastas de tonos claros, sobre todo, blanquecinos, casi sin desgrasantes, características que se mantienen desde los primeros momentos de la dominación islámica hasta el final de la ocupación árabe, lo que dificulta, en gran medida, poder asignar cronologías precisas. Su morfología tampoco resulta muy variada contando, en casi todos los casos, de los mismos elementos característicos: piquera, asa, chimenea y cazoleta.

Siguiendo la tipología establecida por Mª del Camino Fuertes en su obra "La cerámica califal del yacimiento de Cercadilla, Córdoba", nos encontramos ante el Tipo 1.9.1.A. que define los candiles de piquera desarrollada, caracterizados por su forma cerrada, cuerpo troncocónico con chimenea alta, paredes más o menos rectas con borde redondeado y un asa que parte de la zona más baja del cuerpo y finaliza en el exterior de la chimenea. Candiles semejantes han sido localizados en yacimientos de época califal de todo el territorio andalusí, por ejemplo, Córdoba, Vascos (Toledo), Alicante, Granada o Málaga.
Otros tipos bien conocidos para este período histórico son los candiles de piqueras cortas, piqueras de pellizco y piqueras múltiples.

Como decíamos anteriormente, estos utensilios, fundamentales en la vajilla doméstica, han sido fabricados mayoritariamente en cerámica común, siendo pocos los casos en los que se conserva algún tipo de decoración. En este caso, los candiles presentan una serie de pequeñas gotas adornando el borde de la piquera, que se corresponderían a lo que tradicionalmente se conoce como decoración "con verdugones", caracterizada por las salpicaduras de vedrío. La decoración es siempre monócroma, siendo el color verde el más utilizado y no suele formar ningún esquema decorativo concreto. A veces, las salpicaduras dan paso a chorreones más o menos extendidos, que aparecen ocupando parte de la superficie del recipiente.

Recuperadas en las excavaciones realizadas en el Cerro del Castillo, estas piezas nos corroboran la existencia de un importante asentamiento islámico en este sector de la población.

Ana B. Ruiz Osuna
Directora Técnica del Museo

 
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